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Un informe incongruente: el de la oficina del Defensor del Pueblo sobre los abusos sexuales en la Iglesia Católica

Atónito, porque las recomendaciones que se hacen en el informe, algunas de ellas estupendas, son incongruentes con la gravedad de los delitos cometidos sin exigir las responsabilidades jurídicas, penales y financieras correspondientes a tamaños desmanes y vuelven a dejar a la Iglesia Católica en las mismas condiciones objetivas que ha tenido durante las décadas en que se han cometido miles de graves delitos en su seno, y ni siquiera se pide la derogación del Concordato

Santisteve se dirige al Papa Francisco en una carta donde le pide “un debate tranquilo y respetuoso” sobre las inmatriculaciones de la Iglesia

"No tiene nada que ver con cuestionar el carácter sagrado que tiene para los vecinos y visitantes católicos. Ni su uso litúrgico. No se trata de expropiar ni de confiscar bienes, ni mucho menos expoliar a la Iglesia. Solo de mantener el patrimonio común de nuestra historia”, afirma el alcalde de Zaragoza en la misiva

Pasiones sacerdotales

“Hay que ser puros y castos, nos predicaban. Mientras con la mano tonta, nos magreaban…”. Esta era una de las estrofas de la canción “Mi Colegio", que en los albores de los años 80 cantaba el grupo “La Trinca” en la que se relataba la fea costumbre que tenían los sotanados por sobar a los niños. Por desgracia hoy no puede estar más de actualidad.