Es tan recurrente como alarmante que, durante años, la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Ágreda vierta contaminantes, normalmente de aspecto lechoso, sobre el río Val. La reiteración de estos vertidos está en manos de la Fiscalía, pero por ahora no se establecen medidas cautelares y la contaminación no se detiene. La preocupación trasciende las fronteras de Aragón, y Podemos Castilla y León ha presentado iniciativas para “introducir mejoras”, rechazadas por PP-Vox.

