El otro día leí por aquí un artículo que pretendía explotar aquella gracia del “regador regado”, del “indignado con los indignados”, del “señalador de casta de los que señalan a la casta”. Me hizo más gracia el hecho que el texto. Pero bueno, la “chispa” de ese artículo me encendió las ganas de escribir un poco cuando tuviera un rato. Y esta es mi reflexión.

