Cualquier día, nosotras, a menudo invisibles por los siglos de los siglos, en lugar de negociar cuotas, raciones de respeto y homenajes tardíos, ocuparemos los asientos de nuestra vida sin pedir permiso, sin el visto bueno de la historia. Cualquier día, nosotras, silenciadas por los siglos de los siglos, en lugar de comprar un libro, un coche, un champú, un bocadillo o un bonobús, compraremos un mundo y os devolveremos el vuestro. El que habéis convertido en finca privada, en apartheid milenario. Y nuestro mundo será un mundo con curvas o sin curvas, un mundo rizado o liso, …

