"No soy tu Gitana" no es un monólogo, sino un diálogo teatral sin pretensiones de deconstruir a nadie. Más de una hora de historia, risas, cambios de vestuario, cante, baile y alguna que otra maldición. Hacer reír al público con el racismo de leyes históricas absurdas es la única pretensión para llegar a un lugar común donde las gitanas te enseñen a hacer compás por tangos y que todos seamos un poco más felices. Este miércoles estará en Uesca (Periferias) y el jueves y viernes en Zaragoza (Teatro Arbolé).

