La reciente declaración de interés autonómico de la unión Astún-Candanchú anunciada por Aliaga marca un bochornoso capítulo de despedida a toda esta ocurrencia.


La reciente declaración de interés autonómico de la unión Astún-Candanchú anunciada por Aliaga marca un bochornoso capítulo de despedida a toda esta ocurrencia.

El gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza, negacionista del cambio climático, abandona por segundo año consecutivo el Pacto por la Cooperación para el Desarrollo en el marco de los objetivos de desarrollo sostenible -ODS-, y se olvida de nuevo de las personas más vulnerables con un recorte que supone el doble de lo que ya redujeron en 2020.