La tradición se recuperó en 1983 cuando se fletaron dos embarcaciones que hicieron el trayecto entre Laspuña y L'Ainsa para conmemorar el antiguo oficio de nabatero


La tradición se recuperó en 1983 cuando se fletaron dos embarcaciones que hicieron el trayecto entre Laspuña y L'Ainsa para conmemorar el antiguo oficio de nabatero