Pablo Hasél se convertirá en el primer rapero de Europa encarcelado por las letras de sus canciones. Desde que anunció que no ingresará voluntariamente en la cárcel, colectivos antifascistas, de derechos civiles y una parte del mundo de la cultura han mostrado su apoyo y solidaridad, y exigido su libertad en más de una treintena de movilizaciones, entre ellas en la capital aragonesa en la que han participado cientos de personas.

