A las puertas del 18 de julio se celebra (hoy debe decirse “se celebró”) este homenaje a un gran hombre, a una persona íntegra y noble que luchó por la libertad de todos. Quiero que mis primeras palabras dedicadas a él, a Manuel de Cos, sean las escritas por Max Aub en su novela “Campo de los almendros” sobre los republicanos que esperaban la llegada de los barcos en el puerto de Alicante: “- Estos que ves ahora deshechos maltrechos, furiosos, aplanados, sin afeitar, sin lavar, cochinos, sucios, cansados, mordiéndose, hechos un asco, destrozados, son, sin embargo, no lo olvides, …
