Este martes el Tribunal de Estrasburgo condenaba por primera vez al Estado español por vulneración material del Artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que asegura que “Nadie podrá ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”. Pero no hay que viajar hasta la ciudad alsaciana para cuestionarse si aquí existen las torturas.

