Te despiertas por la mañana y piensas que va a ser un día maravilloso, que vas a sonreír y ser positivo aun con todo lo que pasa en el mundo, que vas a intentar ver el lado bueno a la vida, tal y como dicen todas esas publicaciones neopositivistas del facebook, y no prestar atención a lo repugnante. Enciendes el transistor continuando esa costumbre heredada y dejas que suene de fondo mientras empiezas a hacer tus quehaceres. Escuchas a alguien alabando a Amancio Ortega, no sé qué de un partido de fútbol, un anuncio de alarmas de seguridad y de …

