La formación plantea aumentar el presupuesto a 70 millones de euros al año para políticas de vivienda, introducir las 242 viviendas de la Sareb en Zaragoza en el parque público, aumentar el porcentaje de vivienda pública hasta el 30% en los nuevos desarrollos y aumentar el IBI al máximo permitido para las viviendas vacías. También plantea recuperar la oficina de mediación hipotecaria y de alquiler para evitar riesgos de desahucio y de pérdida de vivienda, fomentar la vivienda cooperativa y la rehabilitación energética de los edificios peor aislados de los barrios.


