El pasado 15 de junio conocíamos el suicidio de Sara Hegazi. Vivía en el exilio, en Canadá, desde que fuera arrestada y torturada por las autoridades egipcias por levantar la bandera del arcoíris durante un concierto de Mashura’ Leila en El Cairo. Esa misma semana en Gaza Um Yaber, una luchadora y figura nacional de casi 90 años, era golpeada por las fuerzas de Hamas.

