Por cierto ¿he dicho casualidad o causalidad? Llevamos días platicando, como en el cuento famoso de si galgos o podencos, sobre la existencia de “lawfare”, horrible galicismo que intenta explicar la persecución judicial de todo un estamento, o de jueces amparados por aquel, basado en intereses espurios. Claro que, también, se podría haber intercambiado ese término por el de prevaricación, un hermoso vocablo que proviene del latín. Quizá, más propio, amplio y acorde con el castellano. Palabra que denuncia un delito consistente en que una autoridad, juez, por ejemplo y sin ir más lejos, dicta resoluciones arbitrarias a sabiendas de …

