El activista e investigador aragonés realizará su tarea -no remunerada- para el organismo internacional durante los próximos tres años, analizará los riesgos asociados al cambio climático, los impactos sobre el derecho humano al agua potable, la sostenibilidad ambiental de ríos, lagos, humedales y acuíferos, e incluso las pandemias sanitarias derivadas de los anteriores problemas.



