Hay muchas formas de defender un territorio una cultura y una identidad. De pedir y exigir a quienes desconocen el valor del pasado tanto como del presente y futuro, que sean responsables, conscientes de los desafíos y retos que se nos presentan y se dejen guiar y aconsejar por quienes mejor conocen las montañas y sus problemas. Hay infinitas maneras de levantar la voz y de reivindicar lo que es justo y de sentido común. De reclamar el derecho que cada cual tiene en la defensa sobre la tierra que le vio crecer y de renunciar a ciertos beneficios que …

