La segunda semana del Giro de Italia ha sido más bien de transición, poca chicha en las seis etapas, a excepción de la jornada sabatina turinesa. Una guadaña de goma, que a veces fue de broma, pero que deja una clasificación en extremo apretada.


La segunda semana del Giro de Italia ha sido más bien de transición, poca chicha en las seis etapas, a excepción de la jornada sabatina turinesa. Una guadaña de goma, que a veces fue de broma, pero que deja una clasificación en extremo apretada.

Crónica de la primera semana de la primera de las grandes vueltas del calendario ciclista masculino. Una corsa rosa abierta como pocas veces en la que hay una delgada línea entre los favoritos de verdad y los aspirantes de todo tipo y condición.