CGT, segundo sindicato en la enseñanza pública aragonesa, denuncia “la unilateralidad” con la que la Dirección General de Planificación del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón “ha escogido los centros educativos en los que abrir aulas TEA sin ni siquiera avisar a los centros, y por tanto tener en cuenta su opinión sobre su viabilidad”


