Hay profesiones que nacen de una vocación, y cuyo desempeño muchas veces aporta satisfacción más allá del rendimiento del trabajo de cualquier labor. La docencia es una de ellas, y además, no sólo es vocacional, si no que cumple una labor fundamental en nuestra sociedad: es la profesión que crea otras profesiones. La base sobre la cual deben formarse personas íntegras. Sin embargo, por muy profunda que pueda llegar a ser, nuestra vocación se ve sometida a serios desafíos. Por mucho que nos pese, en la sociedad capitalista la docencia no está orientada a formar para transmitir y amplificar el …

