José A. Serrano Benítez, natural de Bilbo, pasó la totalidad de la condena en régimen cerrado -primer grado-, durante 18 años y tres meses, gran parte de este tiempo en primera fase, lo que suponen 22 horas de celda diarias. La familia reclama una "autopsia en condiciones" antes de poder dar sepultura a su cuerpo. La Fiscalía rechaza el escrito de ALAZ.

