Joan Colomo (Barcelona) es un crack. No contento con haber inyectado una revitalizante dosis de frescura a The Unfinished Sympathy, ni con capitanear La Célula Durmiente, el grupo más librepensante y libretocante del Estado, además de seguir ensayando con los clásicos e influentes Zeidun, Colomo se ha sacado de la manga un disco en solitario que representa una de las sorpresas más interesantes y refrescantes de la temporada. Con una lírica inédita en él hasta la fecha, se nos descubre como un maestro de la canción protesta, con el nihilismo político como cabecera y el amor por la relaciones humanas …

