No es gratuito el titular: se supone que la España vaciada trata de poblaciones que han ido quedando vacías, total o parcialmente, -a mayor o menor velocidad- y ahora se encuentran en esa situación; la abandonada, por el contrario, es aquella que pervive pero no se le tiene suficientemente en cuenta, principalmente desde las administraciones. La Guarguera, el valle que debe su nombre al río que lo vertebra, estaría en esta segunda categoría. La pregunta es ¿por qué? Es la pregunta que se hacen (nos hacemos) los vecinos de este hermoso y desatendido valle. Quien lo conozca de paso dirá: …


