El atestado policial confirma que tres agentes de paisano observaron como una mujer estaba siendo “empujada contra un escaparate varias veces”, y a continuación “el hombre que está con ella le propina un golpe con la mano”. El alcalde de Bilbo, Juan Mari Aburto, reconoce la existencia de dicho atestado, aunque la persona detenida niega los hechos.

