En 2005, 20 heroínas lograron la hazaña de llevar a Zaragoza a la máxima categoría del fútbol femenino: “Lo conseguimos sin cobrar, sin material, por amor al deporte. Hicimos historia”. El reconocimiento público nunca ha llegado: “Costó mucho sacrificio por parte de las jugadoras, el cuerpo técnico y las familias, es una pena que no se valore”. “A veces algún despistado se pasaba por el campo y decía: ‘Ah, que son tías’, y se iba”

