El programa de observación de la Tierra de la Unión Europea Copernicus confirma al 100% que las laderas del pantano de Yesa se mueven “y se están triturando”. Lluvias torrenciales y terremotos pueden confluir en Yesa con resultados catastróficos para las poblaciones aguas abajo, incluida Zaragoza, pero las obras del embalse siguen y el gobierno de coalición PP-Vox-PAR acordó el “desarrollo íntegro de todas las obras de regulación hidráulica”.












