El presidente de Chechenia dijo públicamente que alguien tendría que cometer un delito para callar a la periodista Elena Milashina, heredera de Anna Politovskaya. El Gobierno checheno ha cerrado hospitales para no atender a pacientes con COVID-19 y los ha criminalizado equiparándolos a terroristas. Mientras, el presidente de Chechenia acapara los escasos test de detección para él y su entorno. Elena lo ha publicado. Como ha sido censurada, te lo contamos aquí.

