Vayamos por partes: España tiene sin resolver muchos y graves problemas de configuración territorial, administrativa, económica, social, política y jurídica, consecuencia sin lugar a dudas de su desarrollo como entidad nacional. Los equilibrios para poder convivir los diferentes territorios, culturas, sociedades, costumbres y entidades han sido siempre complejos y nada fáciles. Los señores del lugar ejercían su influencia como dueños de las tierras, vidas y haciendas que usaban como propias. Mientras pudieran dar rienda suelta a sus desmanes y el mínimo deseo se viera satisfecho poco importaba la ordenación del país, el derecho de las personas o el bienestar de …