El del sábado fue un día intenso en Zaragoza. El señor Shigemitsu Tanaka, superviviente de la bomba atómica, mirando, fijamente, al auditorio de un Paraninfo repleto, repitió esa frase, haciendo un llamamiento a la paralización de las guerras y el repudio de las bombas nucleares. Un día histórico dentro del ciclo organizado por la Asamblea Ciudadana por la Paz.

