Idiota, imbécil… inútil

“Idiota”, en la Grecia clásica, era una persona que vivía retirada. Socialmente, los prejuicios la tildaban de rara, huraña, hosca o ignorante. Es así como adquirió el significado negativo que tiene hoy. Durante la edad media hasta se llegó a aplicar a aquel monje o monja que no sabía latín.