El Gobierno de Aragón reconoce ante Stop Ganadería Industrial que “la gestión de purines es la máxima preocupación de la DGA”, y sin embargo asegura que “si bien hay zonas saturadas de nitratos, quedan también zonas donde la instalación de nuevas explotaciones aún es posible”. Respecto a la contaminación del agua y el aire y las graves afecciones a la salud pública, la DGA afirma que “se declara impotente ante los incumplimientos de ley”, que “son molestias que tenemos que asumir”, y que “se hace lo que se puede”.

