Es complejo hablar de ambos acontecimientos cuando estamos siendo testigos de bombardeos que asolan colegios, hospitales y vías donde antes correteaban niños, se escuchaban conversaciones rutinarias o se continuaba con una vida libre de metralla.


Es complejo hablar de ambos acontecimientos cuando estamos siendo testigos de bombardeos que asolan colegios, hospitales y vías donde antes correteaban niños, se escuchaban conversaciones rutinarias o se continuaba con una vida libre de metralla.