Pese a la orden judicial, la ayuda vecinal evita que Felicia Itoiz pierda la casa que lleva 36 años alquilando en la localidad navarra de Lizoain y que es propiedad del arzobispado


Pese a la orden judicial, la ayuda vecinal evita que Felicia Itoiz pierda la casa que lleva 36 años alquilando en la localidad navarra de Lizoain y que es propiedad del arzobispado