Este evento deportivo autogestionado se vuelve a afianzar como uno de los referentes antirracistas en Aragón, una cita imprescindible de la Zaragoza solidaria. La de este sábado, fue una respuesta contundente a los discursos de odio lanzados desde algunas instituciones aragonesas. Un grito de solidaridad, con Palestina y las personas refugiadas como principales protagonistas, donde la diversión, el compañerismo y la reivindicación llenaron las pistas.






