La derecha política y sus sonajeros mediáticos siguen encerrados en su falta de objetividad. La ceguera que padecen les lleva a equiparar la reivindicación del derecho constitucional a una vivienda digna con que “el pobre Borja Mari” sufra ataques de clasismo porque un perro-flauta se compra una casa firmando dos hipotecas. Unos comentarios de Pablo Iglesias definiendo a Ana Botella como apéndice del hombrecillo insufrible son utilizados por la derecha mediática rebosante de “hombría” para justificar la cacería de Irene Montero. Prueba fehaciente son las crónicas de sus plumillas tratando de impulsar la nueva versión de Macarena Olona. Los Herrera, …

