Aproximadamente una de cada cuatro personas empleadas en el sector agrícola europeo es migrante. Las y los trabajadores migrantes enfrentan violencia, largas jornadas de trabajo y pagos insuficientes de manera rutinaria, según un estudio que recoge información de nueve estados, incluido el español. "La nueva directiva europea de diligencia debida sobre sostenibilidad empresarial es una herramienta que podría ayudar a combatir esta explotación", asegura Oxfam Intermón.

























