Con esta excusa y la evidente precariedad económica de millones de personas que viajan en el vagón de cola de la UE, pero hacen de su piel blanca un argumento se está construyendo la nueva extrema derecha que adopta nuevos adjetivos: nacionalista, conservadora, patriótica... Muchas viejas banderas que se agitan con un viento fascista que sopla especialmente fuerte desde el Este

