El próximo 6 de julio tendrá lugar el último gran evento en el actual estadio de la Romareda, el concierto de uno de los cantantes más internacionales de Aragón; Bunbury. A partir de ese día, el campo municipal va a sufrir la mayor remodelación desde su construcción. Hasta aquí nada raro, si no fuera porque esa construcción va a ser a costa de los bolsillos de todos los aragoneses para uso privativo de una sociedad anónima deportiva y sus maltrechas finanzas, el beneficio de sus dueños poco arraigados a esta tierra, y el contento de la plebe al puro estilo …


