Con un valiente testimonio, Alicia, vecina y una de las propietarias de los pastos de la Val de Castanesa expropiadas forzosamente por la DGA, describe “el expolio y usurpación de tierras al que están siendo sometidas la val y sus habitantes por parte de la empresa Aramón -Ibercaja y Gobierno de Aragón- para la especulación urbanística en valiosos paisajes de alta montaña” del Pirineo aragonés.

