Mientras crece el fenómeno, y cada vez hay más personas durmiendo en las calles de Zaragoza, la respuesta del consistorio son los desplazamientos y los intentos (inútiles) de invisibilizar la situación


Mientras crece el fenómeno, y cada vez hay más personas durmiendo en las calles de Zaragoza, la respuesta del consistorio son los desplazamientos y los intentos (inútiles) de invisibilizar la situación