La Colegiata de Santa María de Calatayud –de la que la Iglesia se apropió en marzo de 2015– abrió sus puertas el pasado 9 de mayo tras 12 años de restauraciones. El gasto total ha sido de más de 4 millones de euros, que han salido de las arcas del Ayuntamiento, del Gobierno de Aragón y del español. El Consistorio instalará una pantalla gigante en la plaza de Santa María para que todo el pueblo pueda seguir la primera misa tras la reapertura.

