A la hora de invadir, el ateo Putin no tiene la exclusiva. Si los dioses (Eolo incluido) y las diosas del Olimpo no se apiadan y conminan enérgicamente al Departamento de Industria de la DGA a que lo impida, una nueva avalancha de centrales eólicas innecesarias invadirán esta vez el territorio del Jiloca, de la Sierra de Albarracín y de la Sierra Menera para deteriorar seriamente su patrimonio y biodiversidad, hipotecar el futuro de su población, dejar en mal lugar a la administración aragonesa y, de paso, enriquecer a sus promotores. Los proyectos ostentan nombres rimbombantes de la mitología griega …


