Tras más de 40 días de combates y centenares de civiles y militares muertos, Azerbaiyán y Armenia firman una declaración para poner fin a la guerra, aunque no al conflicto, en la República del Artsaj, como se denomina el enclave de Nagorno Karabaj. En Ereván, capital armenia, la noticia ha sido recibida como "traición" del primer ministro. El Ejército armenio se retirará de forma escalonada de tres territorios -Agdam, Kalbajar y Lachín- y Rusia desplegará casi 2000 soldados para "mantener la paz".

