Las Cortes de Aragón deberían ser “un espacio libre de discursos de odio, abrazando a la ciudadanía, no excluyéndola”, sin embargo, la ultraderechista Marta Fernández destaca por su perfil “anticientífico y negacionista” y su discurso “(re)produce racismo, antifeminismo y transfobia, situándose incluso en contra de la normativa europea e internacional”.

