Pese a las cifras de empleo y actividad la situación material de la clase trabajadora está congelada, por no decir que ha empeorado en muchos aspectos, desde 2008. Al 12% de pérdida de poder adquisitivo entre 2008 y 2020 se suma la actual situación inflacionaria donde las modestas subidas salariales son insuficientes para mantener el nivel de vida. El precio del combustible, la luz, la vivienda y los alimentos están disparados. Mientras tanto las empresas del IBEX, los grandes oligarcas de nuestro país tienen beneficios récord. Las eléctricas y los bancos se están llevando lo mejor y la mayor parte …





