Así lo afirman los Colegios Oficiales de Enfermería de Aragón advirtiendo que "problemas ya detectados en las residencias" se "han agravado" desde la irrupción de la COVID-19. Aragón cuenta con una legislación de 1992, "obsoleta" en materia de centros sociosanitarios, "muy lejos de estar adaptada al actual marco demográfico y de atención a las personas usuarias".


























