Madrid, la periferia eras tú

La enésima refundación de la izquierda centralista ha dejado al descubierto las taras de la que esta adolece, retratando, de forma rotunda, lo que siempre han pensado unos y otros sobre nosotras, ay, pobres provincianas. Yo, infiel al culto de las bondades que emergen del centro del Estado, dudo de que el esfuerzo de Emilio Delgado y Gabriel Rufián fuera un encuentro interesado tan solo en aunar las izquierdas de un país que no cree en si mismo. Quisiera no pensar, pero lo hago, en que detrás de ese encuentro había, sobre todo, una dosis importante de ego-trip. Aquel fue …