Y al parecer también lo hacemos contra las derechas, ya estén en el Gobierno de turno o sean la principal fuerza de oposición, de algún modo los hemos convertido en el eje de nuestros discursos en un espectacular desprecio a la máxima #Nolesdescasito, como si las redes sociales fuesen un espacio aparte de la realidad y no un reflejo sesgado y opaco de la misma, como si la demostración de que sin nuestra ayuda sus discursos no se propagan tan rápido no fuese suficiente y algo dentro de nosotras nos obligase a seguir afirmando por lo bajini “Eppur si muove” Pero …

