Este lunes escuchamos a Alberto Núñez Feijóo, líder del PP y candidato a la presidencia del Gobierno español, anunciar su voluntad de derogar la ley del "solo sí es sí". Y surge la pregunta: ¿Qué quieren poner en el centro para distinguir entre abuso y violación? ¿La largura de la falda, el escote, el estado de ebriedad, si la víctima pidió ayuda, si forcejeó lo suficiente? Porque esto es, precisamente, lo que el feminismo no va a permitir. El consentimiento (no las circunstancias, no los prejuicios, no la moral de otros) es el eje que debe vertebrar nuestro marco legal. …















