Son las siete y veinte de la mañana, una fila de unas 15 mujeres esperan en la parada del 41 a que llegue el autobús que cada 20 minutos recoge a todas aquellas personas que quieran llegar hasta los barrios del sur, Montecanal y Rosales del Canal. La gran mayoría de ellas son mujeres que marchan desde el centro de Zaragoza a la periferia para trabajar de empleadas del hogar.










