No falta semana en que no esté en boca de algún representante político o alguna entidad ciudadana la palabra “perdón” en forma de exigencia. Alguien, individual o colectivo, debe pedir disculpas por actos pretéritos o presentes. La saturación suele ser sinónimo de degradación, de devaluación, más si solo se exige y no se practica. No obstante, es preciso triar las situaciones y los protagonistas, hermosa palabra aragonesa para la selección y el expurgo. La utilización como arma arrojadiza, desde un ámbito de autoconcedida superioridad moral (que suele corresponder con una posición jerárquica, cual monarca absoluto), pervierte el término. Pretende herir, …

